3.6.10

Quieres ser un ganador?


Cuando un ganador comete un error, dice: 'Yo me equivoqué'.
Cuando un perdedor comete un error, dice: 'No fue mi culpa'.

Un ganador trabaja mas fuerte que el perdedor y tiene mas tiempo; un perdedor esta siempre 'muy ocupado' para hacer lo que es necesario.

Un ganador enfrenta y supera el problema.
Un perdedor le da vueltas y nunca logra pasarlo.

Un ganador se compromete; un perdedor hace promesas.

Un ganador dice, 'Yo soy bueno, pero no tan bueno como a mi me gustaría ser'.
Un perdedor dice, 'Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente'.

Un ganador escucha, comprende y responde.
Un perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar.

Un ganador respeta a aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiente con aquellos que son superiores a él y trata de encontrarle los defectos.

Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente.
Un perdedor no colabora y siempre dice, 'Yo solo hago mi trabajo'.

Un ganador dice, 'Debe haber una mejor forma de hacerlo...'
Un perdedor dice, 'Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho'.

LA DIFERENCIA ENTRE EL GANADOR Y EL PERDEDOR ESTÁ DENTRO DE TI MISMO

11.5.10

cuando lo importante no es competir...



fuente: http://www.deportesaciclicos.com/verart.asp?categoryId=246&file=no_es_competir.htm

¿LE VAS A DEDICAR EL TRIUNFO DE HOY A MAMA?

¿COMO QUE PERDIERON?!



¿POR QUE TE DEJARON EN EL BANCO?!



¿QUERES DEJAR EL ENTRENAMIENTO?!



¿NO TE GUSTA MAS EL BASQUET?!



¡SOCORRO: MI HIJO NO QUIERE SER CAMPEON!



La actividad deportiva es un factor clave para el crecimiento de los niños. El deporte –dice el refrán popular- es salud; al mismo tiempo, es un agente socializador de importancia. Cuando los chicos comienzan a hacer deporte empiezan a relacionarse con otros chicos. El deporte permite poner el cuerpo en acción, moverse y así, expresarse.

Es, fundamentalmente, juego, e incluye un espacio para la competencia. Al practicar deportes los chicos aprenden a internalizar reglas jugando a ganar y a perder, y viceversa.

No obstante, cuando el juego deportivo está estructurado en función del éxito, cuando lo que importa son los resultados y el principio rector es ganar a cualquier precio, el juego deja de ser tal y la lucha por la victoria se convierte en un sufrimiento.

Así, jugar a la pelota, al básquet, nadar, practicar tenis, aprender a dar grandes saltos, el taclear a un compañero, de divertido… no tiene nada.



BIENVENIDOS AL CLUB

En el libro Mi hijo el campeón, se señalan los beneficios del deporte en la infancia: “A través del deporte el niño logra desarrollar destrezas y aprender habilidades, desarrollar la personalidad a través de la motivación para la competencia, fortalecer su autoestima en el respeto y aceptación de sí mismo, desarrollar habilidades sociales, aprender a aceptar un reglamento que es igual para todos y que lo lleva a aceptar posibilidades y limites, desarrollar procesos de percepción, evaluación, decisión y acción.”

Los autores destacan que no se trata de beneficios que se transmitan y adquieran automáticamente por la mera práctica sino que “deben ser cuidadosamente planificados y reforzados por los adultos.”

Así como en otras instancias de la vida de los hijos, también en el desarrollo de la práctica deportiva es fundamental la actitud que al respecto tengan los padres. Para la Lic. G. Jeifetz, psicóloga especializada en clínica y deporte: “El apoyo -la incentivación- por parte de los padres para que sus hijos practiquen deportes, es fundamental, pero es importante no confundir motivación con presión.”

Al respecto el Lic. M. Roffé, presidente de la Asociación de Psicólogos del Deporte Argentina, aclara que: “Existen actitudes de los padres que convierten al deporte en algo muy distinto a la diversión, a la actividad lúdica que es. Exigirles y presionarlos para que sean ”campeones” puede malograr el desarrollo de un deportista, lo mismo si se aceleran los tiempos y la evolución natural del niño.”

“En la etapa de iniciación deportiva se intenta que el niño adquiera las habilidades físicas y psíquicas básicas para la competencia, es importante que el niño descubra todo el potencial de movimiento que hay en él mediante la realización de tareas acordes con su grado de evolución individual. De lo que se trata es de adaptar el deporte a los niños y no los niños al deporte. La enseñanza apunta a educar al cuerpo a través del movimiento y no en función del movimiento, cuando esto no se cumple los chicos se sienten presionados, dejan de divertirse y eso hace que busquen alejarse del deporte.”



MI PAPA ME PRESIONA

Incentivados por sus padres, los chicos comienzan a ir al club, a desarrollar destrezas y a gozar del juego del deporte, pero muchas veces, pasado un tiempo, esos mismos niños empiezan a poner excusas para no ir a la práctica: dicen que están cansados o que no tienen las zapatillas que necesitan. Los papás, desorientados, dolidos también por el bajo rendimiento y la negatividad de sus hijos a seguir “jugando”, no ven que sus niños están queriendo decirles de alguna manera que algo no anda bien en ese juego.

Roffé responsable del área de psicología del deporte de los seleccionados argentinos de fútbol juvenil (AFA), define: “Vivimos en una sociedad exitista, lo único que importa es ganar, los chicos reciben estos mensajes desde la publicidad de los canales infantiles, no se los invita a tomar la leche para jugar, se les propone tomar la leche para ganar, y muchas veces los padres, “sin querer queriendo”, incentivan esto. Los padres pueden ser una guía y un agente motivador tanto como un factor de presión.

Podemos graficar dos tipos de miradas de padres: uno, el que le pregunta al hijo luego de un partido: ¿te divertiste?, y el otro que pregunta: ¿ganaste?.

Lo fundamental, como padres, cuando nuestros hijos se inician en la actividad deportiva, es acompañarlos. Acompañar, es preguntar a los chicos si quieren que vayamos a verlos jugar, es observar la competencia sentados, sin criticas, ni al propio hijo ni a los rivales ni al arbitro, acompañar es permitirles compartir el tercer tiempo con sus pares, no hablarle del partido inmediatamente que terminó o llevárselo por que llegan tarde a la casa de la tía para almorzar.

Muchas veces los padres, aún con las mejores intenciones, proyectan en sus hijos su ansiedad, los objetivos cambiados, las propias frustraciones y se convierten en una presión que resulta un fuerte obstáculo tanto para la diversión como para el desarrollo deportivo y humano de ese chico.

“Acompañar es también depositar la confianza en los entrenadores. Es muy importante que los padres hablen con los entrenadores, que lo tanteen sobre su manejo con los niños, que sepan si ese profesional ve el deporte como un medio para educar o si en realidad lo que busca es salvarse descubriendo un talento. El entrenador que no está especializado para trabajar con niños confunde los objetivos. Los chicos van a practicar un deporte para tener amigos, o para tener un momento de descarga, y terminan abandonando porque el entrenador los presiona con los resultados y porque los lleva a la competencia desmedida.”



GANAR ¿SIEMPRE GANAR?

Desde el comienzo de los tiempos el hombre –occidental- ha pretendido, y buscado, ganar, en el deporte, en el arte, en la guerra, en la política. En nuestros tiempos, el éxito, la fama, la gloria, la victoria se imponen como ejes rectores de la vida toda. Y los niños, aún desde la más temprana infancia, no están exentos de los mensajes exitistas.

El problema es que hoy se confunde la victoria, por la que constitutivamente se lucha en el deporte, con la fama y el dinero.

“Ganar (siempre y con perfil alto para que todos se den cuenta), ser famoso y mediático, tener dinero, nada dice de ser feliz. Engañoso y lábil como pocos el culto al campeón esconde miserias humanas y nos aleja de los ideales que guían al deporte. Si no nos olvidamos que ganar es lo único, no vamos a hacer otra cosa que transmitir ese mandamiento. Callejón sin salida para los chicos.”

”El ser humano, por estructura propia, es competitivo. No importa a que juegue, uno siempre quiere ganar, nadie juega para no ganar, el tema es que eso no esté en primer plano, el eje hay que ponerlo en el buen desempeño, que ganar sea una consecuencia y no una causa, y más aún en edades formativas.”

9.5.10

LAS PRESIONES DE LOS PADRES EN EL DEPORTE

Entrevista a Marcelo Roffe y Alfredo Fenili, acerca del libro "Mi hijo el campeon".

Para ver el video entrar a http://www.youtube.com/watch?v=B3YsrLLO3Ls

3.5.10

COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD



Fuente:Psicorugby.com.arhttp://www.blogger.com/img/blank.gif

Los otros días, luego de un partido de primera división, conversaba con un entrenador de menores sobre la tendencia generalizada de los chicos de buscar la responsabilidad sobre el resultado de un encuentro en los factores externos, como por ejemplo, la actuación del referee, los factores climáticos, los compañeros, el estado del campo de juego, las “trampas” de los contrarios, etc. Pero, convengamos, esto no es algo específico de los niños y los adolescentes sino, muy por el contrario, también se presenta en los juveniles y en los planteles superiores... en los adultos, en los veteranos, en los entrenadores... En suma, empezar a enfocar el tema de la responsabilidad y saber dónde tenemos que mirar y dónde tenemos que enseñar a mirar es un tema que requiere atención.

El entrenador tiene en sus manos la posibilidad de enseñar a sus jugadores a enfocarse o, por el contrario, puede resultar una influencia negativa a la hora de analizar la responsabilidad individual, del equipo y de si mismo.

Sin dudas, es una salida muy cómoda “culpar” a algún factor externo por un resultado disvalioso... pero esto es un arma de doble filo, dado que, ante un resultado positivo se corre el riesgo de adjudicar la victoria también a factores externos, y a veces incluso, mágicos, como la suerte, las cábalas, etc. Lo mejor es que, en primer lugar el entrenador y luego los deportistas, comprendan qué es la responsabilidad y hasta dónde llega la propia, la individual, y la del equipo.

La responsabilidad es un concepto jurídico. Tiene que ver con la capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente. Por sujeto activo de derecho tenemos que entender un sujeto mayor de edad o emancipado y capaz, en lo jurídico, pero deportivamente hablando, es necesario que el concepto de responsabilidad personal por la propia actividad deportiva sea transmitido, fomentado y revisado desde las primeras divisiones hasta las últimas, y esto debe incluir necesariamente a todos los miembros del equipo técnico. En este sentido el rugby, como deporte y medio transmisor de valores y formador de personas, debe realizar un distingo especial a la hora de hablar de responsabilidad.

Un entrenador puede encarar el tema de la responsabilidad desde diversos aspectos, y no necesariamente hablando directamente de la misma. Cuando se entrena un equipo y se habla de los objetivos, se puede hablar del compromiso de cada uno consigo mismo y con el equipo. Comprometerse es contraer una obligación, inclumplirla acarrea responsabilidad. Si somos parte de un equipo nos comprometemos, nos obligamos voluntariamente, a dar lo mejor de cada uno para lograr las metas que el equipo se haya propuesto. Si no cumplimos, el compromiso se rompió y, por lo tanto, hay que realizar una evaluación de responsabilidades. Cuando los objetivos se cumplen, también hay que realizar una evaluación tendiente a determinar si efectivamente cada uno cumplió con su parte. Esto ayuda a no perder de vista la participación de cada uno en el logro de los objetivos y el sentido de responsabilidad hacia el equipo. En un equipo de rugby cada uno sabe que el compañero está ahí para apoyar, por lo tanto, cada uno tiene que saberse responsable de estar ahí presente para apoyar al que lo necesita.

¿Cómo se puede hablar de responsabilidad individual a un jugador de rugby? De acuerdo a la edad será la forma de transmisión, pero no es necesario entrar en el terreno de lo jurídico, ni siquiera en extremas formalidades, para encarar el tema de las responsabilidades. La primer responsabilidad de un jugador, como la de cualquier deportista, es la sinceridad con sí mismo. Esta sinceridad le servirá para poder responder algunas preguntas:

* ¿Estoy dando lo mejor de mi?

* ¿Estoy poniendo mi mejor empeño y esfuerzo?

* ¿Tengo una actitud positiva?

* ¿Busco “culpas” afuera (en el referee que cobró mal, en mis padres, en los jugadores del otro equipo, en la lluvia, en el equipo, en el entrenador, etc)?

* ¿Estoy cumpliendo con el entrenamiento?

* ¿Estoy llevando una vida acorde a mis objetivos fuera del entrenamiento?


No hace falta que cada jugador le conteste a su entrenador estas preguntas. Es más, en la mayoría de los casos no lo haría (mientras que seguramente sí podría sincerarse con el/la psicólogo/psicóloga del equipo). Pero deben formularse para que el jugador reflexione y perciba, aún cuando no se mencione la palabra “responsabilidad”, que hay algo de sí que debe cumplir y que, si no lo está haciendo, hay consecuencias. Estas consecuencias pueden repercutir en el propio jugador (por ejemplo, ser excluido del equipo) o en el equipo (por ejemplo, una mala actuación producto del cansancio de una salida nocturna el día previo al partido que perjudica el juego general del equipo).


La sinceridad implica que, en primer lugar, sea capaz de hacerse estas preguntas y de responderse sin mentirse. El compromiso debe percibirse como lo que se hace para obtener un resultado personal y lo que se hace con relación al resto de los integrantes del equipo. Cuando no se cumple, y esto debe quedarle claro al jugador, no sólo se perjudica a si mismo sino que también perjudica a los compañeros, a esos que están dispuestos a dar todo en la cancha por el equipo.

El tema de la responsabilidad no es exclusiva de los jugadores. Un entrenador también puede haber equivocado la lectura del rival y el diseño de una estrategia para un partido. ¿Debe asumir su responsabilidad y reconocer su error? Creemos que lo acertado es, en el análisis posterior, evaluar su responsabilidad y admitir el error, si considera que lo hubo, dado que esto, lejos de desacreditarlo, generará el respeto por parte de sus jugadores. El camino contrario, la búsqueda de responsabilidad en los factores externos, no sólo genera falta de confianza en el entrenador sino que facilita la transmisión de un mensaje absolutamente contradictorio: alguien que exige a sus jugadores responsabilidad y que a la hora de asumirla mira para otro lado.

Como siempre, este tema da para mucho más. Pero, uno de los pilares de toda una construcción de fortaleza mental en los deportistas es la incorporación del concepto de responsabilidad, algo que no sólo servirá para la práctica deportiva sino para su vida en general. La pregunta que todo deportista y que toda persona en cualquier situación debe realizarse es: ¿estoy poniendo lo mejor de mi para hacer esto lo mejor que puedo? Se puede ganar o no, el resultado es un complemento, pero la tranquilidad se logrará cuando se sepa que, frente a un desafío, se hizo todo y lo mejor que se pudo para lograrlo, aun cuando no se haya concretado.


Lic. Inés Tornabene
Psicóloga

Foto: Los Pumas - UAR

Los Invitamos a ver este Video

Los invitamos a ver un video : " La importancia del deporte para los niños", con la participación de Sergio "Cachito" Vigil (ex entrenador de Las Leonas) y el Dr. Santiago Kweitel. El mismo refleja nuestra manera de pensar y vivir el hockey de las más "peques"-

Para ver el video ingresar a http://www.youtube.com/watch?v=0DYfW7xX-BQ

21.4.10

PROMESA ENTRERRIANA A LA SELECCION



FUENTE: Diario Uno - 21 de abril de 2010

Paula Federik es considerada una promesa del hockey argentino (UNO/Mateo Oviedo).

Es la capitana del plantel de Quinta División y el año pasado debutó en la Primera del Club Atlético Estudiantes de Paraná. En 2009 uno de los entrenadores encargados de la capacitación nacional (Michel Ocaña) detectó su talento y ayer viajó a Rosario para iniciar una nueva etapa en su formación. Paula Federik es la única entrerriana convocada para integrar un grupo selecto de jugadoras consideradas promesas del hockey sobre césped en nuestro país.

Para esta temporada la Confederación Argentina (CAH) de la disciplina decidió modificar el sistema de capacitaciones. El año pasado se realizaron trabajos regionales divididos en A y B de acuerdo al nivel de las jugadoras citadas. En esta oportunidad se decidió formar un grupo considerado de élite (además de los seguimientos regionales y locales) que trabajará bajo la supervisión de los entrenadores dispuestos por la CAH.

Todos los martes (comenzaron ayer) en el estadio mundialista de Rosario entrenarán 13 deportistas de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. A ese grupo pertenece Paula Federik: “El año pasado yo estaba en la Regional B, nunca estuve en la A porque por lo general eran chicas de Rosario y Buenos Aires las que estaban ahí. Esta vez me pasaron directamente a esta concentración que es nacional. No lo esperaba”, manifestó aún sorprendida.

Los entrenamientos de los que formó parte en 2009 se caracterizaron por ser una convocatoria numerosa: “Eran dos grupos de 20 y 30 jugadoras. Ahora somos solamente 13 las que vamos a Rosario”, remarcó Paula.

En cuanto a sus compañeras de capacitación, la delantera de Estudiantes sostuvo que “hay tres chicas de Santa Fe que son muy buenas. Lo sé porque las veo cuando nos enfrentamos por la Liga Santafesina. Otra de las chicas, de Rosario, jugó el Panamericano con las Leoncitas. Tienen muy buen nivel y sinceramente no me siento a la altura de ellas”.

Estar dentro de este grupo selecto fue para Paula una sorpresa: “Me sorprendió la noticia. Es un salto importante pasar de un Regional B a esta instancia. Me puso re contenta y nerviosa. Creo que si me llamaron es porque voy a poder superarme”.

Federik, de 16 años, se destaca en la delantera de los planteles del CAE. Su carrera con el deporte de la bocha y el stick comenzó a los 4 años en la entidad Albinegra. La noticia corrió rápidamente y el reconocimiento no tardó en llegar: “Me felicitó mucha gente, más que nada del club. Para mí esto es todo un desafío y voy a hacerlo con todas las ganas”.

La jugadora paranaense sabe que esta es una oportunidad que pocas logran alcanzar: “Me encanta tener esta posibilidad. Más allá de que luego me seleccionen o no, esto ya es un paso muy grande. Es la oportunidad de sumar experiencia, aprender y formarme como jugadora. Eso es lo que vale”.

De acuerdo a lo que conoce de las jugadoras con las que compartirá de aquí a setiembre los entrenamientos en Rosario, Paula reconoció que deberá hacer hincapié en lo físico. “Creo que hoy por hoy es lo fundamental y voy a intentar aprender de ellas”, remarcó.

Asimismo reconoció que existe otro aspecto por superar: “Mi objetivo es dejar de sentirme inferior a ellas y saber que soy una más. Soy parte de esto y somos 13 nada más”.

20.4.10

EL ESPIRITU DE EQUIPO



Plantel de caballeros - Campeonato Argentino de Clubes A2 - B. Blanca 2010

El espíritu de equipo afecta directamente al rendimiento, cuanto mayor sea el espíritu mejor jugará el equipo en el partido. Lo que más afectado se ve es el mediocampo, con niveles altos de espíritu el mediocampo puede subir 2 o 3 niveles con los mismos jugadores, un nivel de espíritu bajo hará que el mediocampo se resienta mucho.

El espíritu de equipo se ve afectado por los siguientes factores:

- Actitud del equipo: Al jugar un partido podemos elegir entre Normal, Relájense o Partido de temporada.
- Entrenador: Una de las claves del espíritu es el liderazgo del entrenador.
- Líder de equipo: Afecta la personalidad del jugador con mas líderazgo.
- Variaciones de plantilla: Si fichamos y vendemos jugadores, también se tiene en cuenta la personalidad de los jugadores.
El espíritu de equipo lo puedes ver en la sección Entrenamiento dentro de tu equipo.

Actitud del equipo

Al hacer la alineación del partido podemos elegir como queremos que los jugadores se tomen el encuentro en la casilla 'Actitud del equipo'. La elección influirá en el espíritu de equipo y en el rendimiento de ese partido:

- Normal: Partido normal, no afecta al espíritu de equipo ni al rendimiento.

- Relájense, también llamado PIC (Play It Cool): Hace que el nivel en el mediocampo puede bajar, de 1 a 3 niveles. El espíritu de equipo normalmente sube uno o dos niveles después de jugar relajados un partido. Sin embargo los días siguientes al partido puede bajar un nivel, eso dependerá de las habilidades de líder del entrenador.

- Partido de Temporada, también llamado MOTS (Match Of The Season): El mediocampo mejorará en ese partido de 1 a 3 niveles dependiendo del nivel actual del espíritu. El espíritu de equipo tras el partido bajará a la mitad.

La Actitud del equipo sólo afecta a partidos de liga y copa, en los amistosos no se puede elegir por lo que siempre se jugará 'Normal'.

El rendimiento en el partido siguiente a un PIC será mayor al subir el espíritu de equipo, en cambio el rendimiento del siguiente partido a un MOTS será bastante peor ya que el espíritu bajará mucho. No es recomendable jugar MOTS a lo largo de la temporada ya que costará mucho recuperar el espíritu, hay que dejarlos para ocasiones muy importantes. En cambio podemos jugar PIC contra rivales muy inferiores o partidos que se den por perdidos contra un rival superior.

La actitud del equipo no afecta a la probabilidad de que haya lesiones.

Al jugar PIC da igual el resultado del partido, tanto si se gana como si se pierde o si se juega contra un equipo que hace walk-over el espíritu subirá lo mismo.

Liderazgo del Entrenador

El liderazgo del entrenador es lo que más afecta para que el espíritu de equipo se mantenga o baje durante la semana, no influye la personalidad del entrenador (da igual que sea popular o malintencionado). Con un entrenador con poco liderazgo el espíritu nos bajará cada semana tendiendo hacia débil, lo mejor es tener un entrenador bueno líder. Si tenemos un entrenador con poco liderazgo el clown puede ayudar a mantener el espíritu.

Por ejemplo tras jugar PIC el espíritu sube 2 niveles, con un entrenador pobre líder el espíritu bajara un nivel en los días después del partido con lo que sólo tenemos una subida de 1 nivel, pero con un entrenador aceptable líder es posible que no baje y tengamos 2 niveles de subida.

Normalmente cada semana el espíritu puede bajar en 2 ocasiones, la primera bajada será el lunes o el martes y la segunda el jueves o viernes, tendiendo el nivel a pobre-débil, sólo un entrenador con mucho liderazgo evitará que el espíritu baje mucho.

Líder de equipo y Clowns

El líder del equipo será el jugador la plantilla que más habilidades de líder tenga. Este jugador influirá en el espíritu de equipo de acuerdo con su personalidad, una buena personalidad afectará positivamente y una mala afecta muy negativamente.

Las personalidades de los jugadores son:

Querido compañero de equipo
Tipo Popular
Tipo Carismático
Tipo Agradable
Tipo Polémico
Tipo Malintencionado


Realmente no encontraremos jugadores con 'querido compañero de equipo' como personalidad, eso se hizo como una broma porque un manager de un equipo no quiso despedir a un portero desastroso que promocionó de la cantera y sólo ese jugador tiene tal título. Así que a lo que aspiraremos es a tener un líder de equipo que sea Popular.

Si tenemos varios jugadores con bueno en liderazgo no se sabrá cual de ellos afectará al espíritu de equipo.

No hace falta que el líder juegue algún partido, simplemente que esté en la plantilla. Por esto a los jugadores que son buenos líderes y populares se les llama 'Clown' (Payaso).

Variaciones en la plantilla

Si fichamos y vendemos jugadores, hay un riesgo de que el espíritu de equipo se vea afectado negativamente.

El riesgo y efecto negativo será mayor si los jugadores comprados son de mala personalidad o los vendidos de buena personalidad. En cambio, el riesgo de que ocurra y efecto será menor si se compran jugadores de buena personalidad o se venden jugadores con mala personalidad. Por ejemplo si vendemos un jugador popular o carismático seguramente el espíritu baje, al igual que si compramos un jugador malintencionado o polémico.

La bajada de espíritu la podemos ver en el apartado 'El Club' donde salen los mensajes:

Al fichar: "La incorporación de un jugador resultó ser problemática. La moral del equipo bajó al haber discusiones entre los jugadores."

Al vender: "El espíritu del equipo bajó cuando uno de los jugadores dejó el equipo, y el resto de la plantilla empezó a temer por su futuro."

Si el espíritu no se ve afectado por la compra o venta no aparece ningún mensaje.

Canteranos: Si vendemos a un canterano antes de que pasen 6 días desde que se ha promocionado, no tendrá efecto en el espíritu de equipo. Para venderlo antes de 6 días debemos ponerlo en venta antes de que pasen 3 días ya que estará otros 3 días en la lista de transferibles.

Niveles

Los niveles que puede tener el espíritu de equipo, son:

10-11 Paraíso en la Tierra
9 Caminando en las nubes
8 Eufóricos
7 Felices
6 Satisfechos
5 Calmados
4 Indiferentes
3 Irritados
2 Furiosos
1 Muy agresivos
0 Como la Guerra Fría

En programas como el HAM podemos ver el número del nivel del espíritu, así en Paraíso en Tierra hay 2 niveles del 10 al 11, ya que si jugamos PIC teniendo nivel 9 subirá a 11 aunque lo lógico es que baje rápidamente a 10.

Al inicio de cada temporada el espíritu de equipo se resetea al nivel 4 serenos (o indiferentes para Argentina).

http://www.terra.es/personal/inigore/espirituequipo.htm